

Yo tomé estas fotos hace unas semanas. Yo estaba caminando con mi amiga Katie, de los Estados Unidos, quien estaba visitando con sus padres. Yo les llevé al barrio Santa Cruz, y les llevé para ver una de mis iglesias favoritas, la del foto primario en mi blog. Cuando paramos afuera, para que mi amiga pudiera sacar una foto, había cuatro chicos sentados afuera. Fue claro que acabaron de salir de la escuela, con los uniformes. Cuando vieron a nuestras cámaras, nos empezaron a gritar para que sacaríamos una foto de ellos. El chico en el centro se paró, y nos dijo, con una sonrisa brillante, "Yo, soy el MÁS guapo."
Para mi, esta foto captura el espíritu de Sevilla. Los cuatro, estaban sentados afuera de una iglesia, un sitio muy sencillo, pero se estaban disfrutando mucho de vuestra compañía. En Sevilla, he aprendido a apreciar las cosas sencillas. He aprendido a parar, y gozar de mis alrededores. He notado una alegría general aquí, que no se puede ver mucho en los Estados Unidos. Se la nota en la cara de estos chicos. Con esta mentalidad he podido gozar de la singularidad de esta ciudad maravillosa, una ciudad que voy a extrañar mucho.

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