Juan Manuél, estudiante y el delegado de estudiantes de la Facultad de Medicina de la Universidad de Sevilla presenta su opinión sobre los problemas que encuentran los estudiantes de medicina mientras él termina su año final de los estudios, mirando al futuro con los “dedos cruzados.”
El último que usted recuerda: Una inyección fría de anestesia, se besó a su esposa y se llevaron hasta la sala de operación. Después de unas horas arduas de operación usted se despierta por unas voces bulliciosas. Usted abre los ojos con cuidado y hace una mirada por el cuarto entero. Está colocado en una habitación blanca y sencilla del hospital.
Hay una gran falta de intimidad que usted se imaginó por su recuperación dura, usted tiene dos "vecinos" que están charlando con un grupo de miembros de la familia y amigos. Con el parpadeo de un ojo, entra al médico que usted recuerda mirando antes de la anestesia, junto con dos residentes, y no uno, no dos, pero ocho estudiantes de la medicina entran al mismo tiempo y se acercan.
Encima de la falta de privacidad para los pacientes, Juan Manuél, conocido como Juan Ma, alerta que “por cada médico que da práctica, hay ocho estudiantes de medicina…lo que uno puede aprender es mínimo, y no debería ser así.”
Juan Ma admita tímidamente que se ha metido en una carrera en que “te conviertes en una especie de esclavo.” Para él, y para todos los estudiantes de la medicina, Juan Ma ha dedicado seis años de su vida a unos estudios extremamente duros.
Los primeros tres años fueron enfocados en cursos de anatomía, fisiología, y bioquímica. Siguiendo los primeros tres años, estudiantes aprenden de la cirugía, patologías, y tienen prácticas en el hospital.
En su práctica hospitalario, y con la chaqueta blanca, “todos piensan que eres médico pero la cara se nota que es un estudiante bringado.” Juan Ma explica que físicamente es imposible recordar los datos necesarios, y “pierdes lo que has aprendido de memoria.” ¿Pero, qué o quién tiene la culpa? ¿El currículo, la manera de enseñar, la prioridad del sueldo de unos profesores?
La cara bringada no miente: “Yo estoy asustadísimo, lo que he aprendido es inútil.” Sentados en las clases, los estudiantes escuchan pero no practican. Juan Ma compara su educación con el programa americano popular, House, en que un doctor siempre encuentra la fuente de una enfermedad grave y pocas comunes.
“Nos enseñan muchas enfermedad raras, pero las diarias no tienen importancia…tiene que tratar a las personas…tranquilizarles…tratarles con cercanía, y un estudiante no aprende esto. No es lo mismo tratar a alguien que tiene mocos a alguien que tiene cáncer.”
Este año, Juan Ma terminará sus estudios y tomará el MIR, el médico interno residente, un examen de 5 horas y con seis meses de preparación, pero necesario para trabajar en la sanidad pública. El examen “determina lo que vas a trabajar prácticamente para toda su vida.” Si Juan Ma quisiera trabajar en sanidad privada, no sería un examen necesario.
Con las notas que reciben los estudiantes, se establece un orden de escoger las especialidades abiertas, el con la mejor nota tiene primera preferencia. Las especialidades más populares son la cirugía de corazón, la medicina del sistema nervioso y la medicina de pediatra.
A Juan Ma, le llama la atención la medicina de familia, una de las especialidades menos populares. Pero para él, el contacto con las personas y familias es algo importantísimo.
“Estoy muerto de miedo de mi futuro trabajo…ni todo es tan bonito.” Pero para Juan Ma y para los 370 estudiantes que terminarán sus estudiantes en el 2010, los positivos de lo trabajo superan los negativos, sí no, no seguirían con una carrera que demanda tanta dedicación. “Me he metido en una carrera preciosa…la profesión más bonita.”
lunes, 30 de noviembre de 2009
¿A Qué Debemos Dar Gracias?
El jueves pasado yo me senté en mi portátil y hice video conferencia con mi familia. Ellos se habían sentados para cenar juntos, y querían que yo estaría allí con ellos. Vi a mi hermano y padre por primera vez en unos meses, y mis primos pequeñitos me dijeron que me extrañaban. Pensaba que pena que fue mi primer "thanksgiving" fuera de casa.
Yo salí de la casa corriendo para coger un taxi con mis amigas. Los tacones no ayudaban con estar tarde. Para las chicas, y para los chicos también, fue excuso para llevar ropa elegante. Llegamos al restaurante Juliá de Monos y empecé a ver todas las caras familiares de CIEE.
Rodeada por mis mejores diez nuevos amigos, nos sentamos en la mesa para la cena del día de acción de gracias. Aunque no era la comida tradicional de mi familia, que he comido para los veinte años pasados, gozamos del pavo y patatas hechos con ingredientes y amor español.
Claro que charlamos de los planes para después de la cena, pera más importante, hablamos de las cosas buenísimas en la vida, en este momento. Hablamos de que oportunidad tenemos, y la experiencia inolvidable de este semestre. Mirando a las otras mesas, hablamos de que los profesores de CIEE son los mejores y más influyentes profesores que hemos tenido en la universidad, que realmente son como nuestros padres adoptivos aquí. Y sentados en la mesa, dábamos gracias a las amistades nuevas...de todas partes de los EEUU, de todas las nacionalidades, y de las historia únicas de cada persona.
Entonces, sí, fue mi primer "thanksgiving" afuera de la casa, y claro extrañé a mi familia americana, pero yo estaba junta de mi "familia y padres españoles," y pasé un día de gracias único a todos los otros, pero inolvidable. Este año teníamos más gracias que dar que en los años anteriores.
Yo salí de la casa corriendo para coger un taxi con mis amigas. Los tacones no ayudaban con estar tarde. Para las chicas, y para los chicos también, fue excuso para llevar ropa elegante. Llegamos al restaurante Juliá de Monos y empecé a ver todas las caras familiares de CIEE.
Rodeada por mis mejores diez nuevos amigos, nos sentamos en la mesa para la cena del día de acción de gracias. Aunque no era la comida tradicional de mi familia, que he comido para los veinte años pasados, gozamos del pavo y patatas hechos con ingredientes y amor español.
Claro que charlamos de los planes para después de la cena, pera más importante, hablamos de las cosas buenísimas en la vida, en este momento. Hablamos de que oportunidad tenemos, y la experiencia inolvidable de este semestre. Mirando a las otras mesas, hablamos de que los profesores de CIEE son los mejores y más influyentes profesores que hemos tenido en la universidad, que realmente son como nuestros padres adoptivos aquí. Y sentados en la mesa, dábamos gracias a las amistades nuevas...de todas partes de los EEUU, de todas las nacionalidades, y de las historia únicas de cada persona.
Entonces, sí, fue mi primer "thanksgiving" afuera de la casa, y claro extrañé a mi familia americana, pero yo estaba junta de mi "familia y padres españoles," y pasé un día de gracias único a todos los otros, pero inolvidable. Este año teníamos más gracias que dar que en los años anteriores.
The Voice of Choice
Sixteen was once considered an age of transition: from innocence to experience; from naiveté to knowledge. Now it is connoted with raging hormones, risky behaviors, and the ultimate choice. With the recent passage of laws relaxing abortion and the ‘morning after’ pill restrictions, approved by the Spanish socialist government, controversy is spreading.
Ángela nervously approaches the corner of San Jacinto and Pagés del Corro streets and turns left. She clutches a twenty-euro bill in her clammy palm: the amount she earned last Wednesday night for babysitting her two cousins. Her heart is palpitating as the question “What have I done?” reverberates in her mind. She enters the pharmacy, approaches the counter and timidly states: “Hello, I need to buy the morning after pill.”
Ángela, like any other Spanish female over the age of 16, may purchase the so-called “morning after pill” without prescription, following new legislation passed on October 6, 2009. In addition, any young women 16 or older can also have an abortion without the permission of her parents or legal guardian.
Since 1985, abortion in Spain has only been available to minors under 18 (as for the rest of women, regardless of age) in the case of rape, mental illness or, at times, when the fetus is endangered. But now, “all circumstances of abortion are paid for under the public health system. A doctor can say no for reasons of conscience, and one needs to respect that. But, all cases are financed for,” explains Dr. Javier Conde García, a faculty member of Internal Medicine at the Virgen Macarena Hospital of Seville
The newspaper Diario de Sevilla documented that on October 7, 2009, one day after the approval of the bill, there were 400 pharmacies in the city and 800 in Andalusia selling the pill, which serves to interrupt pregnancy in the immediate hours or days after sexual relations.
The recent passage of these laws has caused a radical debate within Spanish society and opinions are divided. Forty-four percent of Spanish adults support the proposed changes, whereas 46 percent are opposed, according to a survey of 2,000 phone interviews conducted by the Noxa Institute for La Vanguardia newspaper.
Pro-Life:
“Giving abortion the connotation that it is not only permitted but socially acceptable is the biggest problem. Abortion is then considered an irrevocable right. When a new law only helps a handful of people, the law is no longer a law, but a slavery, of which the general public is submitted to as slaves,” says Francisco J. González, the sub-director of Fundación Vida, a Madrid-based organization devoted to reducing the number of abortions.
“No woman is mature enough to make that decision with independence at [16],” González says. “Wrong decisions are always made. There is no such thing as good abortion… It is a grand error to not protect the young in this way. Parents are the only ones who can give advice with no outside intention. Although their advice may not always be right, youth are forced to reflect.”
Along with the absence of parental involvement, the lack of maturity is of concern to many. “They can drive at 18, but can abort at 16. Now you tell me if that makes sense,” says Julia, a 52-year-old mother of two. “The new abortion law is directed at the lower class and the ignorant. I think that a proper education can avoid these problems. The government is acting late, and it is a problem they don’t know how to fix… This law is going to cause many problems by facilitating a solution for immature people.”
El País daily newspaper informed on November 1, 2009, that “women with fewer resources abort later,” and the Public Health Agency of Barcelona (ASPB) asserted that “more than one third of the women who wait longer to abort had not finished their undergraduate studies,” indicating a connection between socio-economic standing and the timing of abortion.
Javi, a 21-year-old university student, feels similar to Julia, despite the age difference. “I believe that the new law is very hypocritical. We allow girls ages 16 and older to abort, yet we protect and prevent them from many other things. If they are underage for certain things, it should be for all.”
Pro-Choice:
“The age at which sex is a possibility is the proper age to make the decision. I prefer that they use contraceptives and condoms primarily, instead of having to use the morning after pill or having to submit oneself to abortion…” explains Gladys, a 49-year-old mother of three. “There is a lot of opposition on behalf of a large percentage of the Spanish population. But I don’t think these new laws will cause promiscuous behavior.”
The Ramón Carande High School, in Seville, faces one or two full-term pregnancies each academic year. “Those are the girls who choose to have the baby…, there are many others who have utilized the morning after pill,” emphasizes Encarnación Quiroga, the school’s academic advisor and psychologist.
On Thursdays, for two hours, a nurse counsels students on general health and sexual education. The confidentiality and regularity of this program inspires confidence and causes “a demand for this service,” states Quiroga. “Students can then come to the health center, where we distribute the morning after pill and contraceptives. The girl usually has to take the pill in the office, to verify that there is no outside deal going on… The parents find out nothing. For the girls, that is extremely important.”
A below the skin contraceptive, first dispensed in 2003 in El Vacie, a shantytown in Seville, and especially useful for women who forget to use regularly other methods, is also becoming extensively popular. In some parts of the country, it is financed 100 percent for patients. El País cited on June 6, 2009, that since December 2002, 16,220 implants had been distributed. Josefa Espinaco, one of the health center coordinators in the settlement, explains that education is urgent. “There, a lot of women know absolutely nothing about pregnancy prevention,” she says. “I have treated a 26 year old woman, with up to eight pregnancies.”
The Future
In 2008, there were 115,812 voluntary abortions in Spain, an increase of 3.27 percent from 2007, according to the Ministry of Health and Social Policies. Of these, 10,221 were performed on women between the ages of 15 and 18, mostly in the private health care system. Along with greater ease in obtaining abortions, greater availability of the morning after pill may lead to its increased use as a primary form of contraception. But Dr. Carlos González-Vilardell, the president of the Association of Medical Professionals of Seville, warns that “there could be an increase in sexually transmitted diseases.”
This new legislation will undoubtedly have a monetary impact on the country, as well. In 2006, the autonomous communities and the central state functioned with a total health care system budget of 53,000 million euros (5.9 percent of the country’s GDP), including procedures like abortions and medications like the morning after pill. The new policy makes abortions and the morning after pill easier for more women to obtain, all but ensuring that the government will spend more money providing these services in the future and during the current economic crisis.
In addition to financial concerns, this divisive legislation is already causing many cultural, moral and political questions, splitting popular opinion nearly down the middle and causing increased confrontation between the current socialist government party (PSOE) and the opposition party (Partido Popular).
With all this in mind, many people emphasize that this new legislation and the abortions and morning after pills it provides is not as casual as it might seem.
“Many young people act without thinking. A grand error is to think that this pill will be a solution for all,” says Javi.
Nicole, an 18-year-old university student, doesn’t see it that way. She has utilized the pill on a few occasions as her solution, all credited to “drunken mistakes” or “not having a condom.” And for her, along with many other young females, the option is clear. “It was a very easy decision to make... The last thing I want is a kid.”
Ángela nervously approaches the corner of San Jacinto and Pagés del Corro streets and turns left. She clutches a twenty-euro bill in her clammy palm: the amount she earned last Wednesday night for babysitting her two cousins. Her heart is palpitating as the question “What have I done?” reverberates in her mind. She enters the pharmacy, approaches the counter and timidly states: “Hello, I need to buy the morning after pill.”
Ángela, like any other Spanish female over the age of 16, may purchase the so-called “morning after pill” without prescription, following new legislation passed on October 6, 2009. In addition, any young women 16 or older can also have an abortion without the permission of her parents or legal guardian.
Since 1985, abortion in Spain has only been available to minors under 18 (as for the rest of women, regardless of age) in the case of rape, mental illness or, at times, when the fetus is endangered. But now, “all circumstances of abortion are paid for under the public health system. A doctor can say no for reasons of conscience, and one needs to respect that. But, all cases are financed for,” explains Dr. Javier Conde García, a faculty member of Internal Medicine at the Virgen Macarena Hospital of Seville
The newspaper Diario de Sevilla documented that on October 7, 2009, one day after the approval of the bill, there were 400 pharmacies in the city and 800 in Andalusia selling the pill, which serves to interrupt pregnancy in the immediate hours or days after sexual relations.
The recent passage of these laws has caused a radical debate within Spanish society and opinions are divided. Forty-four percent of Spanish adults support the proposed changes, whereas 46 percent are opposed, according to a survey of 2,000 phone interviews conducted by the Noxa Institute for La Vanguardia newspaper.
Pro-Life:
“Giving abortion the connotation that it is not only permitted but socially acceptable is the biggest problem. Abortion is then considered an irrevocable right. When a new law only helps a handful of people, the law is no longer a law, but a slavery, of which the general public is submitted to as slaves,” says Francisco J. González, the sub-director of Fundación Vida, a Madrid-based organization devoted to reducing the number of abortions.
“No woman is mature enough to make that decision with independence at [16],” González says. “Wrong decisions are always made. There is no such thing as good abortion… It is a grand error to not protect the young in this way. Parents are the only ones who can give advice with no outside intention. Although their advice may not always be right, youth are forced to reflect.”
Along with the absence of parental involvement, the lack of maturity is of concern to many. “They can drive at 18, but can abort at 16. Now you tell me if that makes sense,” says Julia, a 52-year-old mother of two. “The new abortion law is directed at the lower class and the ignorant. I think that a proper education can avoid these problems. The government is acting late, and it is a problem they don’t know how to fix… This law is going to cause many problems by facilitating a solution for immature people.”
El País daily newspaper informed on November 1, 2009, that “women with fewer resources abort later,” and the Public Health Agency of Barcelona (ASPB) asserted that “more than one third of the women who wait longer to abort had not finished their undergraduate studies,” indicating a connection between socio-economic standing and the timing of abortion.
Javi, a 21-year-old university student, feels similar to Julia, despite the age difference. “I believe that the new law is very hypocritical. We allow girls ages 16 and older to abort, yet we protect and prevent them from many other things. If they are underage for certain things, it should be for all.”
Pro-Choice:
“The age at which sex is a possibility is the proper age to make the decision. I prefer that they use contraceptives and condoms primarily, instead of having to use the morning after pill or having to submit oneself to abortion…” explains Gladys, a 49-year-old mother of three. “There is a lot of opposition on behalf of a large percentage of the Spanish population. But I don’t think these new laws will cause promiscuous behavior.”
The Ramón Carande High School, in Seville, faces one or two full-term pregnancies each academic year. “Those are the girls who choose to have the baby…, there are many others who have utilized the morning after pill,” emphasizes Encarnación Quiroga, the school’s academic advisor and psychologist.
On Thursdays, for two hours, a nurse counsels students on general health and sexual education. The confidentiality and regularity of this program inspires confidence and causes “a demand for this service,” states Quiroga. “Students can then come to the health center, where we distribute the morning after pill and contraceptives. The girl usually has to take the pill in the office, to verify that there is no outside deal going on… The parents find out nothing. For the girls, that is extremely important.”
A below the skin contraceptive, first dispensed in 2003 in El Vacie, a shantytown in Seville, and especially useful for women who forget to use regularly other methods, is also becoming extensively popular. In some parts of the country, it is financed 100 percent for patients. El País cited on June 6, 2009, that since December 2002, 16,220 implants had been distributed. Josefa Espinaco, one of the health center coordinators in the settlement, explains that education is urgent. “There, a lot of women know absolutely nothing about pregnancy prevention,” she says. “I have treated a 26 year old woman, with up to eight pregnancies.”
The Future
In 2008, there were 115,812 voluntary abortions in Spain, an increase of 3.27 percent from 2007, according to the Ministry of Health and Social Policies. Of these, 10,221 were performed on women between the ages of 15 and 18, mostly in the private health care system. Along with greater ease in obtaining abortions, greater availability of the morning after pill may lead to its increased use as a primary form of contraception. But Dr. Carlos González-Vilardell, the president of the Association of Medical Professionals of Seville, warns that “there could be an increase in sexually transmitted diseases.”
This new legislation will undoubtedly have a monetary impact on the country, as well. In 2006, the autonomous communities and the central state functioned with a total health care system budget of 53,000 million euros (5.9 percent of the country’s GDP), including procedures like abortions and medications like the morning after pill. The new policy makes abortions and the morning after pill easier for more women to obtain, all but ensuring that the government will spend more money providing these services in the future and during the current economic crisis.
In addition to financial concerns, this divisive legislation is already causing many cultural, moral and political questions, splitting popular opinion nearly down the middle and causing increased confrontation between the current socialist government party (PSOE) and the opposition party (Partido Popular).
With all this in mind, many people emphasize that this new legislation and the abortions and morning after pills it provides is not as casual as it might seem.
“Many young people act without thinking. A grand error is to think that this pill will be a solution for all,” says Javi.
Nicole, an 18-year-old university student, doesn’t see it that way. She has utilized the pill on a few occasions as her solution, all credited to “drunken mistakes” or “not having a condom.” And for her, along with many other young females, the option is clear. “It was a very easy decision to make... The last thing I want is a kid.”
lunes, 23 de noviembre de 2009
La Belleza Actual
Incluyo aquí mis fotos favoritas de mi viaje a Marruecos, este fin de semana, con mi grupo de interés. Lo que más me impresionó fue los valores musulmanes de la belleza del adentro. Lo de afuera no es de importancia, por eso, las casas son sencillas de afuera, y las mujeres se cubren.
Pienso que es un valor de que olvidamos mucho. Nos importa mucho, y nos obsesionamos mucho de las cosas materiales y las percepciones del imagen personal. Nos preocupa del peso, de nuestro pelo, de la ropa en moda, de nuestro coche... pero olvidamos de lo importante: lo del adentro.
Mi grupo fue un grupo de 15 chicas. Con ser 15 chicas, no sentíamos presión para trabajar mucho en la apariencia. Yo no llevé maquillaje en los tres días, me duché una vez y llevé el mismo par de vaqueros por tres días. Pero, por ser "minimalistas" creció unas amistades y experiencias inolvidables de este fin de semana, y aprendemos de la belleza real de todas, lo del adentro.




Pienso que es un valor de que olvidamos mucho. Nos importa mucho, y nos obsesionamos mucho de las cosas materiales y las percepciones del imagen personal. Nos preocupa del peso, de nuestro pelo, de la ropa en moda, de nuestro coche... pero olvidamos de lo importante: lo del adentro.
Mi grupo fue un grupo de 15 chicas. Con ser 15 chicas, no sentíamos presión para trabajar mucho en la apariencia. Yo no llevé maquillaje en los tres días, me duché una vez y llevé el mismo par de vaqueros por tres días. Pero, por ser "minimalistas" creció unas amistades y experiencias inolvidables de este fin de semana, y aprendemos de la belleza real de todas, lo del adentro.
jueves, 19 de noviembre de 2009
Un Momentito De Historia
La nacionalidad siempre ha sido como un secreto para mi madre. Es cubana, y salió muy joven. Pero por la ignorancia y connotaciones que mucha gente en los EEUU tiene, su "lado cubano" siempre ha sido un poco escondido y oscuro. Como su hija, siempre he sabido muy poco, pero siempre he sabido no preguntar más. Para mí, siempre ha sido algo de mucha curiosidad.
Entonces, cuando mi madre me dijo que me iba a visitar en Sevilla, claro que estaba muy contenta...pensaba en todas las cosas que yo le iba a mostrar, y toda la historia que yo había aprendido hasta ahora. Pero, cuando llegó, muy pronto se convertió en un fin de semana mucho más memorable.
Nosotras dos nos quedamos con su primo, Jorge, y su esposa Julie, quienes viven en Sevilla. Los dos son cubanos también. Jorge perdió a su padre muy joven, y mi abuelo fue como su padre 'adoptivo.' En sus juventudes, mi madre y Jorge fueron como hermanos, pero no se habían visto desde la boda de mis padres, hace 25 años. El momento en que entramos en la casa y Jorge y me madre se vieron, sus ojos iluminaron. Se abrazaron con una fuerza intensa y se quedaron sin hablar, pero con solamente sonreír y abrazar de vez en cuando.
Esa noche, nosotros cuatro nos sentamos y comimos una comida cubana típica, algo que no he comido en dos meses: lechón, arroz y frijoles negros y plátanos. Y con cada vasito de vino que tomaron, hablaban más y más de sus llegadas a sus vidas presentes. Esa noche yo oí más de la vida cubana de mi madre, que he oído en toda mi vida.
Hablaron de tío Aldo, y Kiko y Kako y Marialena. Y del café en la esquina de Calle Fuegos. Y de esa vez que Jorge no quería ir a la escuela y se metió arriba en un árbol. Y esa vez que...
Al fin de la noche, descansaba al lado de mi madre, pidiendo gracias a dios por traerle a Sevilla, pero para meterme en un momentito de historia. Me quedé dormida esa noche sintiendo una sensación de privilegio y tranquilidad.
Entonces, cuando mi madre me dijo que me iba a visitar en Sevilla, claro que estaba muy contenta...pensaba en todas las cosas que yo le iba a mostrar, y toda la historia que yo había aprendido hasta ahora. Pero, cuando llegó, muy pronto se convertió en un fin de semana mucho más memorable.
Nosotras dos nos quedamos con su primo, Jorge, y su esposa Julie, quienes viven en Sevilla. Los dos son cubanos también. Jorge perdió a su padre muy joven, y mi abuelo fue como su padre 'adoptivo.' En sus juventudes, mi madre y Jorge fueron como hermanos, pero no se habían visto desde la boda de mis padres, hace 25 años. El momento en que entramos en la casa y Jorge y me madre se vieron, sus ojos iluminaron. Se abrazaron con una fuerza intensa y se quedaron sin hablar, pero con solamente sonreír y abrazar de vez en cuando.
Esa noche, nosotros cuatro nos sentamos y comimos una comida cubana típica, algo que no he comido en dos meses: lechón, arroz y frijoles negros y plátanos. Y con cada vasito de vino que tomaron, hablaban más y más de sus llegadas a sus vidas presentes. Esa noche yo oí más de la vida cubana de mi madre, que he oído en toda mi vida.
Hablaron de tío Aldo, y Kiko y Kako y Marialena. Y del café en la esquina de Calle Fuegos. Y de esa vez que Jorge no quería ir a la escuela y se metió arriba en un árbol. Y esa vez que...
Al fin de la noche, descansaba al lado de mi madre, pidiendo gracias a dios por traerle a Sevilla, pero para meterme en un momentito de historia. Me quedé dormida esa noche sintiendo una sensación de privilegio y tranquilidad.
domingo, 15 de noviembre de 2009
¿Qué Les Traerá El Futuro?-Cuatro jóvenes hablan sinceramente de las dificultades diarias, sus metas y sus sueños.
“Moving, all the people moving, one move for just one dream,” así va la letra de la canción “Moving,” de Macaco que me entregó Daniel al presentarse. Justo acababa yo de decirle mi nombre, cuando me pasó una hoja de papel con algo escrito en ella.
-¿La conoces?- me preguntó con los ojos bien abiertos, llenos de una curiosidad explosiva.
Entramos en un aula silenciosa, acompañados por Óscar Ceballos, profesor del programa de CIEE y por Encarnación Quiroga, consejera académica y psicóloga de instituto. Daniel, de 17 años, empezó a cantarnos suavemente un poquito de la letra, pero paró sintiendo vergüenza de no saber cantárnosla bien en inglés.
-No sé cómo va.-
Luego se quedó allí, a la expectativa, mirándonos mientras lo rodeaban sus amigos y compañeros de clase, Gabriel de 16 años, Edú de 17 años y Fran de 15 años. Su instituto es el Ramón Carande y está situado al lado de las Tres Mil Viviendas, el enorme y eternamente desasistido barrio de Sevilla, la principal ciudad del Sur de España. Como ellos, un total de ochocientos alumnos acuden a él cada día para seguir sus estudios y tratar de labrarse un porvenir.
Las ilusiones de Daniel están más relacionadas de lo que el piensa con esa letra de Macaco que apenas podía entender -Es que hay más alegría aquí en Sevilla...la vida es más sencilla,-. Edú sonríe y su aparato dental brilla con el sol de final de octubre que entra por la ventana. Me explica que él es de Colombia. Gabriel, más callado que sus compañeros y de mirada muy dulce, nos cuenta que él tampoco es sevillano.
-Aunque mi padre es de Cadiz y yo nací allí, mi madre es de Sevilla. Es por eso que estamos aquí.-
Daniel y Fran, los “sevillanos”, están muy orgullosos de serlo.
-El Sevilla es mi equipo de fútbol. Mira mi chándal,- Fran señala el escudo de la equipación oficial que lleva en el pecho.
-¿Viste el partido de anoche? ¡El Sevilla ganó, tres a uno!- exclamó con entusiasmo.
Pero no todo es alegría en su visión de la vida. -Es que yo quiero salir [de las Tres Mil Viviendas,] pero es difícil, muchas personas se mueran...caminas por la calle y hay gente con su pistola, y hay niños jugando en la misma calle. Hay mucha gente, basura y coches caros, comprados con el dinero de la droga- nos explica Daniel de su barrio. Aprieta el puño con el índice abierto, como si fuera una pistola, y se la mete en el bolsillo. Para explicárnoslo mejor nos canta un rap que tiene medio compuesto sobre su barrio: “Necesitamos centros residenciales más...para crear más líder y menos criminales.”
Daniel y Fran podrían haber ido a cualquiera de los tres institutos que existen en el perímetro de las Tres Mil Viviendas, pero el Ramón Carande les ofrece una vía de escape, junto a más oportunidades de éxito en el futuro. Como ellos, el setenta y ocho por ciento de los estudiantes del Ramón Carande residen en las Tres Mil Viviendas pero viene aquí por el interés de sus padres, para que no estén atrapados en un instituto donde, como en los de las Tres Mil, “es imposible enseñar”, según nos explica Encarnación Quiroga.
Edú sueña con un ser un DJ famoso. Fran quiere ir a la universidad, a donde lo acompañará probablemente un veinte por ciento de los estudiantes de su año escolar en el Ramón Carande, y estudiar para ingeniero informático. Daniel combinará su talento para la electrónica y el flamenco y tal vez un día alcance tanto éxito como su abuelo, el famosísimo cantante Manolo Escobar. Gabriel es el único que dice que va a la escuela para estudiar. Los otros, para divertirse. -Yo todo lo sé. No tengo que estudiar, todo está aquí,- me explica Fran, y se da un toque a la cabeza, mientras me regala una sonrisa enorme.
La armonía que reflejan estos cuatro amigos es sintomática del conjunto de las relaciones entre los estudiantes del instituto. Aunque no siempre es así -hay peleas entre ellos, nunca con armas, pero hay conflictos porque se aburren...Tampoco hay respeto al profesor...- señala la psicóloga del centro. Según Encarnación Quiroga, el setenta y cinco por ciento del tiempo de clase se dedica a tratar de captar la atención de los alumnos. Aunque las prioridades no son necesariamente los estudios, los chicos crecen académicamente y fuera de ellos también. Abundan los programas extra-curriculares para el desarrollo de los estudiantes del Carande: especialmente el teatro y los deportes.
La música es un gran aglutinante para los cuatro amigos. -Mi favorito grupo favorito es Wu Tang Clan- nos cuenta Edú, que en su tiempo libre Edú le graba cosas a Fran y Daniel en su ordenador además de crear sonidos propios para sus canciones.
-A mi me encanta Michael Jackson- explica Gabriel, un artista sorprendente para un chico tan callado. Sonríe cuando le pregunto si baila como ídolo.
-Es que somos pequeños americanos...mi ropa está hecha allá, mi película favorita es Titanic, me encanta Harry Potter...- relata Daniel.
Pero en realidad soy yo la que queda contagiada por su alegría y sencillez vitales, por su arte para la música, por el carácter del barrio en el que les ha tocado crecer y por valores tan fuertes como los suyos.
Al salir nos “asalta” una colmena de estudiantes que están en el cambio de clase. Soy despedida por caras desconocidas pero brillantes porque se han enterado de que soy americana, algo increíble y exótico para ellos. Y con el “Bye, Bye” que me gritan con fuerte acento español, abandono los muros cerrados a cal y canto del Ramón Carande con las palabras de Macaco surcando mi mente, “one move for just one dream,” y pensando sobre mis nuevos amigos.
-¿La conoces?- me preguntó con los ojos bien abiertos, llenos de una curiosidad explosiva.
Entramos en un aula silenciosa, acompañados por Óscar Ceballos, profesor del programa de CIEE y por Encarnación Quiroga, consejera académica y psicóloga de instituto. Daniel, de 17 años, empezó a cantarnos suavemente un poquito de la letra, pero paró sintiendo vergüenza de no saber cantárnosla bien en inglés.
-No sé cómo va.-
Luego se quedó allí, a la expectativa, mirándonos mientras lo rodeaban sus amigos y compañeros de clase, Gabriel de 16 años, Edú de 17 años y Fran de 15 años. Su instituto es el Ramón Carande y está situado al lado de las Tres Mil Viviendas, el enorme y eternamente desasistido barrio de Sevilla, la principal ciudad del Sur de España. Como ellos, un total de ochocientos alumnos acuden a él cada día para seguir sus estudios y tratar de labrarse un porvenir.
Las ilusiones de Daniel están más relacionadas de lo que el piensa con esa letra de Macaco que apenas podía entender -Es que hay más alegría aquí en Sevilla...la vida es más sencilla,-. Edú sonríe y su aparato dental brilla con el sol de final de octubre que entra por la ventana. Me explica que él es de Colombia. Gabriel, más callado que sus compañeros y de mirada muy dulce, nos cuenta que él tampoco es sevillano.
-Aunque mi padre es de Cadiz y yo nací allí, mi madre es de Sevilla. Es por eso que estamos aquí.-
Daniel y Fran, los “sevillanos”, están muy orgullosos de serlo.
-El Sevilla es mi equipo de fútbol. Mira mi chándal,- Fran señala el escudo de la equipación oficial que lleva en el pecho.
-¿Viste el partido de anoche? ¡El Sevilla ganó, tres a uno!- exclamó con entusiasmo.
Pero no todo es alegría en su visión de la vida. -Es que yo quiero salir [de las Tres Mil Viviendas,] pero es difícil, muchas personas se mueran...caminas por la calle y hay gente con su pistola, y hay niños jugando en la misma calle. Hay mucha gente, basura y coches caros, comprados con el dinero de la droga- nos explica Daniel de su barrio. Aprieta el puño con el índice abierto, como si fuera una pistola, y se la mete en el bolsillo. Para explicárnoslo mejor nos canta un rap que tiene medio compuesto sobre su barrio: “Necesitamos centros residenciales más...para crear más líder y menos criminales.”
Daniel y Fran podrían haber ido a cualquiera de los tres institutos que existen en el perímetro de las Tres Mil Viviendas, pero el Ramón Carande les ofrece una vía de escape, junto a más oportunidades de éxito en el futuro. Como ellos, el setenta y ocho por ciento de los estudiantes del Ramón Carande residen en las Tres Mil Viviendas pero viene aquí por el interés de sus padres, para que no estén atrapados en un instituto donde, como en los de las Tres Mil, “es imposible enseñar”, según nos explica Encarnación Quiroga.
Edú sueña con un ser un DJ famoso. Fran quiere ir a la universidad, a donde lo acompañará probablemente un veinte por ciento de los estudiantes de su año escolar en el Ramón Carande, y estudiar para ingeniero informático. Daniel combinará su talento para la electrónica y el flamenco y tal vez un día alcance tanto éxito como su abuelo, el famosísimo cantante Manolo Escobar. Gabriel es el único que dice que va a la escuela para estudiar. Los otros, para divertirse. -Yo todo lo sé. No tengo que estudiar, todo está aquí,- me explica Fran, y se da un toque a la cabeza, mientras me regala una sonrisa enorme.
La armonía que reflejan estos cuatro amigos es sintomática del conjunto de las relaciones entre los estudiantes del instituto. Aunque no siempre es así -hay peleas entre ellos, nunca con armas, pero hay conflictos porque se aburren...Tampoco hay respeto al profesor...- señala la psicóloga del centro. Según Encarnación Quiroga, el setenta y cinco por ciento del tiempo de clase se dedica a tratar de captar la atención de los alumnos. Aunque las prioridades no son necesariamente los estudios, los chicos crecen académicamente y fuera de ellos también. Abundan los programas extra-curriculares para el desarrollo de los estudiantes del Carande: especialmente el teatro y los deportes.
La música es un gran aglutinante para los cuatro amigos. -Mi favorito grupo favorito es Wu Tang Clan- nos cuenta Edú, que en su tiempo libre Edú le graba cosas a Fran y Daniel en su ordenador además de crear sonidos propios para sus canciones.
-A mi me encanta Michael Jackson- explica Gabriel, un artista sorprendente para un chico tan callado. Sonríe cuando le pregunto si baila como ídolo.
-Es que somos pequeños americanos...mi ropa está hecha allá, mi película favorita es Titanic, me encanta Harry Potter...- relata Daniel.
Pero en realidad soy yo la que queda contagiada por su alegría y sencillez vitales, por su arte para la música, por el carácter del barrio en el que les ha tocado crecer y por valores tan fuertes como los suyos.
Al salir nos “asalta” una colmena de estudiantes que están en el cambio de clase. Soy despedida por caras desconocidas pero brillantes porque se han enterado de que soy americana, algo increíble y exótico para ellos. Y con el “Bye, Bye” que me gritan con fuerte acento español, abandono los muros cerrados a cal y canto del Ramón Carande con las palabras de Macaco surcando mi mente, “one move for just one dream,” y pensando sobre mis nuevos amigos.
domingo, 8 de noviembre de 2009
Enamorándose
Estoy enamorada. Estoy enamorada por su singularidad. Él está cubierto por una oscuridad. Él atrae una lluvia de trituración. Él representa una cultura tremendamente diversa. Él bienvenida a los visitantes con brazos abiertos. Él tiene vida de día, y vida de noche. Él tiene una historia única y fascinante. Él proporcione una diversión garantizada, y una experiencia inolvidable. Estoy enamorada...de Amsterdam.
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