martes, 15 de diciembre de 2009

Una Despedida de Sevilla




Yo tomé estas fotos hace unas semanas. Yo estaba caminando con mi amiga Katie, de los Estados Unidos, quien estaba visitando con sus padres. Yo les llevé al barrio Santa Cruz, y les llevé para ver una de mis iglesias favoritas, la del foto primario en mi blog. Cuando paramos afuera, para que mi amiga pudiera sacar una foto, había cuatro chicos sentados afuera. Fue claro que acabaron de salir de la escuela, con los uniformes. Cuando vieron a nuestras cámaras, nos empezaron a gritar para que sacaríamos una foto de ellos. El chico en el centro se paró, y nos dijo, con una sonrisa brillante, "Yo, soy el MÁS guapo."

Para mi, esta foto captura el espíritu de Sevilla. Los cuatro, estaban sentados afuera de una iglesia, un sitio muy sencillo, pero se estaban disfrutando mucho de vuestra compañía. En Sevilla, he aprendido a apreciar las cosas sencillas. He aprendido a parar, y gozar de mis alrededores. He notado una alegría general aquí, que no se puede ver mucho en los Estados Unidos. Se la nota en la cara de estos chicos. Con esta mentalidad he podido gozar de la singularidad de esta ciudad maravillosa, una ciudad que voy a extrañar mucho.

La voz de la elección

Los dieciséis fue una vez considerada una edad de transición: de la inocencia a la experiencia; de la ingenuidad al conocimiento. Ahora la relacionamos con hormonas revueltas, conductas arriesgadas y la decisión final. Con la reciente aprobación por el gobierno socialista español de leyes que suavizan el aborto y las restricciones sobre la píldora del “día después”, la controversia se va generalizando.

Victoria Hill (Trad. Fernando Naranjo)

Ángela se dirige nerviosa hacia el cruce de San Jacinto con Pagés del Corro y gira a la izquierda. Estruja un billete de veinte euros contra la húmeda palma de su mano: el dinero ganado la noche del miércoles pasado por cuidar de sus dos primos. El corazón le late con fuerza mientras la pregunta “¿Qué he hecho?” retumba en su cabeza. Entra en la farmacia, se acerca al mostrador y confiesa tímidamente: “Hola, necesito comprar la píldora del día después.”

Ángela, como cualquier otra mujer española mayor de 16 años, puede comprar la así llamada “píldora del día después” sin prescripción, siguiendo la nueva legislación presentada al parlamento español por Bibiana Aido, Ministra de Igualdad, y aprobada el 6 de octubre de 2009. Además, cualquier joven de 16 años o mayor puede también abortar sin el permiso de sus padres o tutores legales. De acuerdo con esta nueva ley, el límite para abortar está establecido en las 14 semanas de embarazo.

Desde 1985, el aborto en España sólo se permitía para las menores de 18 años (como para el resto de mujeres, sin importar la edad) en caso de violación, enfermedad mental o, en ocasiones, cuando el feto corre algún peligro. Pero ahora, “todas las circunstancias de aborto son subvencionadas por la sanidad pública. Un médico puede decir que no por motivos de conciencia, y hay que respetarlo. Pero todos los casos son costeados”, explica el Dr. Javier Conde García, miembro facultativo de la Unidad de Medicina Interna del Hospital Virgen Macarena de Sevilla.

El Diario de Sevilla documentó que el 7 de octubre de 2009, un día después de la aprobación del proyecto de ley, había 400 farmacias en la ciudad y 800 en Andalucía que vendían la píldora, la cual sirve para interrumpir el embarazo en las horas o días inmediatamente posteriores a las relaciones sexuales.

La reciente aprobación de estas leyes ha causado un debate radical dentro de la sociedad española y las opiniones están divididas. El 44% de los adultos españoles apoyan los cambios propuestos, mientras que el 46% se oponen, de acuerdo con una encuesta de 2.000 entrevistas telefónicas realizada por el Instituto Noxa para el periódico La Vanguardia.
Pro-vida:

“Otorgar al aborto la connotación de que no sólo está permitido sino que es socialmente aceptable es el mayor problema. El aborto es considerado entonces un derecho irrevocable. Cuando una nueva ley sólo ayuda a un puñado de personas, la ley deja de ser una ley, y pasa a ser una esclavitud, a la que la mayoría general es sometida como esclavos”, explica Francisco J. González, subdirector de Fundación Vida, una organización sita en Madrid dedicada a reducir el número de abortos.

“Ninguna mujer es lo suficientemente madura para tomar esa decisión con independencia a los 16 años”, afirma Francisco. “Siempre se toma una decisión equivocada. No existe un buen aborto... Es un error enorme no proteger a la juventud en este sentido. Los padres son los únicos que pueden aconsejar sin ninguna influencia externa. Aunque su consejo puede no ser siempre el correcto, la juventud está obligada a reflexionar”.

Junto con la ausencia de implicación parental, la falta de madurez es una cuestión importante para muchos. “Pueden conducir a los 18, pero abortar a los 16. Ahora dime si eso tiene sentido”, apunta Julia de 52 años, madre de dos niños. “La nueva ley del aborto está orientada hacia la clase baja y los ignorantes. Creo que una educación adecuada puede evitar estos problemas. El gobierno está actuando tarde, y es un problema que no saben cómo resolver... Esta ley va a causar muchos problemas por facilitar una solución a personas inmaduras”.

El diario El País informó el 1 de noviembre de 2009 que “las mujeres con menos recursos abortan más tarde,” y la Agencia de Salud Pública de Barcelona (ASPB) declaró que “más de una tercera parte de las mujeres que esperan más tiempo para abortar no habían completado el primer ciclo de sus estudios universitarios,” señalando una conexión entre la posición socio-económica y el momento del aborto.

Javi, estudiante universitario de 21 años, piensa como Julia, a pesar de la diferencia de edad. “Creo que la nueva ley es muy hipócrita. Permitimos a las chicas de 16 años o mayores abortar, pero seguimos protegiéndolas de muchas otras cosas. Si son menores para algunas cosas, deben serlo para todo”.

Pro-elección:

“La edad a la que el sexo es una posibilidad es la edad adecuada para tomar la decisión. Ante todo prefiero que usen anticonceptivos y condones, en lugar de tomar la píldora del día después o tener que someterse a un aborto...” explica Gladys, de 49 años y madre de tres niños. “Hay mucha oposición por parte de un gran porcentaje de la población española. Pero no creo que esta nueva ley vaya a provocar una conducta promiscua”.

El Instituto Ramón Carande de Sevilla afronta uno o dos embarazos completos por año académico. “Estas son las chicas que eligen tener el bebé... hay muchas otras que han utilizado la píldora del día después”, subraya Encarnación Quiroga, consejera académica y psicóloga del centro.

Los jueves, durante dos horas, una enfermera aconseja a los estudiantes sobre salud en general y educación sexual. La confidencialidad y regularidad de este programa inspira confianza y crea “una demanda de este servicio”, expone Encarnación. “Los estudiantes pueden venir al centro de salud, donde distribuimos la píldora del día después y los anticonceptivos. Las chicas normalmente tienen que tomar la píldora en la consulta, para comprobar que no se hacen trapicheos fuera... Los padres no se enteran de nada. Para las chicas, eso es extremadamente importante”.

Un anticonceptivo subcutáneo, repartido inicialmente en 2003 en El Vacie, una barriada chabolista de Sevilla, y especialmente útil para mujeres que olvidan usar regularmente otros métodos, se está haciendo también muy popular. En algunos lugares del país, se les financia a los pacientes al 100%. El País declaró el 6 de junio de 2009 que desde diciembre de 2002 habían sido distribuidos 16.220 implantes. Josefa Espinaco, una de las coordinadoras del centro de salud del asentamiento, explica que la educación urge. “Allí, muchas mujeres no saben absolutamente nada acerca de la prevención del embarazo,” afirma Josefa. “Yo he tratado a una mujer de 26 años, con hasta ocho embarazos.”

El futuro

En 2008, hubo 115.812 abortos voluntarios en España, un incremento del 3,27 % con respecto a 2007, según el Ministerio de Sanidad y Política Social. De estos, 10.221 fueron practicados en mujeres de entre 15 y 18 años, la mayoría en la sanidad privada. Junto a la gran facilidad para abortar, la mayor disponibilidad de la píldora del día después puede acarrear un incremento de su uso como principal método anticonceptivo. Pero el Dr. Carlos González-Vilardell, Presidente de la Asociación de Profesionales Médicos de Sevilla, advierte que “podría haber un aumento de las enfermedades de transmisión sexual”.

Además, esta nueva legislación tendrá indudablemente un impacto económico en el país. En 2006, las comunidades autónomas y el estado central funcionaban con un presupuesto sanitario total de 53.000 millones de euros (el 5,9 % del PNB), incluyendo procedimientos como el aborto y medicamentos como la píldora del día después. La nueva política hace que el aborto y la píldora del día después sean más fáciles de conseguir para más mujeres, pero sin garantizar que el gobierno gastará más dinero proporcionando estos servicios en el futuro y durante la crisis económica actual.

Además de los asuntos financieros, esta divisiva legislación ya está planteando muchas cuestiones culturales, morales y políticas, dividiendo la opinión popular casi por la mitad y provocando un incremento de la confrontación entre el partido gobernante (PSOE) y el partido de la oposición (Partido Popular).

Con todo esto en mente, mucha gente destaca que esta nueva legislación que facilita los abortos y la píldora del día después es más profunda de lo que podría parecer.

“Mucha gente joven actúa sin pensar. Un gran error es creer que esta píldora será la solución a todo”, afirma Javi.
Nicole, estudiante universitaria de 18 años, no lo ve de ese modo. Ella ha utilizado la píldora en varias ocasiones como una solución, todas justificadas por “un error de borrachera” o por “no tener condones”. Para ella, junto con otras muchas jóvenes, la opción es clara. “Fue una decisión muy fácil de tomar... Lo último que quiero es tener un niño”.

jueves, 10 de diciembre de 2009

lunes, 30 de noviembre de 2009

“Ni Todo Es Tan Bonito”

Juan Manuél, estudiante y el delegado de estudiantes de la Facultad de Medicina de la Universidad de Sevilla presenta su opinión sobre los problemas que encuentran los estudiantes de medicina mientras él termina su año final de los estudios, mirando al futuro con los “dedos cruzados.”

El último que usted recuerda: Una inyección fría de anestesia, se besó a su esposa y se llevaron hasta la sala de operación. Después de unas horas arduas de operación usted se despierta por unas voces bulliciosas. Usted abre los ojos con cuidado y hace una mirada por el cuarto entero. Está colocado en una habitación blanca y sencilla del hospital.

Hay una gran falta de intimidad que usted se imaginó por su recuperación dura, usted tiene dos "vecinos" que están charlando con un grupo de miembros de la familia y amigos. Con el parpadeo de un ojo, entra al médico que usted recuerda mirando antes de la anestesia, junto con dos residentes, y no uno, no dos, pero ocho estudiantes de la medicina entran al mismo tiempo y se acercan.

Encima de la falta de privacidad para los pacientes, Juan Manuél, conocido como Juan Ma, alerta que “por cada médico que da práctica, hay ocho estudiantes de medicina…lo que uno puede aprender es mínimo, y no debería ser así.”

Juan Ma admita tímidamente que se ha metido en una carrera en que “te conviertes en una especie de esclavo.” Para él, y para todos los estudiantes de la medicina, Juan Ma ha dedicado seis años de su vida a unos estudios extremamente duros.

Los primeros tres años fueron enfocados en cursos de anatomía, fisiología, y bioquímica. Siguiendo los primeros tres años, estudiantes aprenden de la cirugía, patologías, y tienen prácticas en el hospital.

En su práctica hospitalario, y con la chaqueta blanca, “todos piensan que eres médico pero la cara se nota que es un estudiante bringado.” Juan Ma explica que físicamente es imposible recordar los datos necesarios, y “pierdes lo que has aprendido de memoria.” ¿Pero, qué o quién tiene la culpa? ¿El currículo, la manera de enseñar, la prioridad del sueldo de unos profesores?

La cara bringada no miente: “Yo estoy asustadísimo, lo que he aprendido es inútil.” Sentados en las clases, los estudiantes escuchan pero no practican. Juan Ma compara su educación con el programa americano popular, House, en que un doctor siempre encuentra la fuente de una enfermedad grave y pocas comunes.

“Nos enseñan muchas enfermedad raras, pero las diarias no tienen importancia…tiene que tratar a las personas…tranquilizarles…tratarles con cercanía, y un estudiante no aprende esto. No es lo mismo tratar a alguien que tiene mocos a alguien que tiene cáncer.”

Este año, Juan Ma terminará sus estudios y tomará el MIR, el médico interno residente, un examen de 5 horas y con seis meses de preparación, pero necesario para trabajar en la sanidad pública. El examen “determina lo que vas a trabajar prácticamente para toda su vida.” Si Juan Ma quisiera trabajar en sanidad privada, no sería un examen necesario.

Con las notas que reciben los estudiantes, se establece un orden de escoger las especialidades abiertas, el con la mejor nota tiene primera preferencia. Las especialidades más populares son la cirugía de corazón, la medicina del sistema nervioso y la medicina de pediatra.

A Juan Ma, le llama la atención la medicina de familia, una de las especialidades menos populares. Pero para él, el contacto con las personas y familias es algo importantísimo.

“Estoy muerto de miedo de mi futuro trabajo…ni todo es tan bonito.” Pero para Juan Ma y para los 370 estudiantes que terminarán sus estudiantes en el 2010, los positivos de lo trabajo superan los negativos, sí no, no seguirían con una carrera que demanda tanta dedicación. “Me he metido en una carrera preciosa…la profesión más bonita.”

¿A Qué Debemos Dar Gracias?

El jueves pasado yo me senté en mi portátil y hice video conferencia con mi familia. Ellos se habían sentados para cenar juntos, y querían que yo estaría allí con ellos. Vi a mi hermano y padre por primera vez en unos meses, y mis primos pequeñitos me dijeron que me extrañaban. Pensaba que pena que fue mi primer "thanksgiving" fuera de casa.

Yo salí de la casa corriendo para coger un taxi con mis amigas. Los tacones no ayudaban con estar tarde. Para las chicas, y para los chicos también, fue excuso para llevar ropa elegante. Llegamos al restaurante Juliá de Monos y empecé a ver todas las caras familiares de CIEE.

Rodeada por mis mejores diez nuevos amigos, nos sentamos en la mesa para la cena del día de acción de gracias. Aunque no era la comida tradicional de mi familia, que he comido para los veinte años pasados, gozamos del pavo y patatas hechos con ingredientes y amor español.

Claro que charlamos de los planes para después de la cena, pera más importante, hablamos de las cosas buenísimas en la vida, en este momento. Hablamos de que oportunidad tenemos, y la experiencia inolvidable de este semestre. Mirando a las otras mesas, hablamos de que los profesores de CIEE son los mejores y más influyentes profesores que hemos tenido en la universidad, que realmente son como nuestros padres adoptivos aquí. Y sentados en la mesa, dábamos gracias a las amistades nuevas...de todas partes de los EEUU, de todas las nacionalidades, y de las historia únicas de cada persona.

Entonces, sí, fue mi primer "thanksgiving" afuera de la casa, y claro extrañé a mi familia americana, pero yo estaba junta de mi "familia y padres españoles," y pasé un día de gracias único a todos los otros, pero inolvidable. Este año teníamos más gracias que dar que en los años anteriores.

The Voice of Choice

Sixteen was once considered an age of transition: from innocence to experience; from naiveté to knowledge. Now it is connoted with raging hormones, risky behaviors, and the ultimate choice. With the recent passage of laws relaxing abortion and the ‘morning after’ pill restrictions, approved by the Spanish socialist government, controversy is spreading.

Ángela nervously approaches the corner of San Jacinto and Pagés del Corro streets and turns left. She clutches a twenty-euro bill in her clammy palm: the amount she earned last Wednesday night for babysitting her two cousins. Her heart is palpitating as the question “What have I done?” reverberates in her mind. She enters the pharmacy, approaches the counter and timidly states: “Hello, I need to buy the morning after pill.”
Ángela, like any other Spanish female over the age of 16, may purchase the so-called “morning after pill” without prescription, following new legislation passed on October 6, 2009. In addition, any young women 16 or older can also have an abortion without the permission of her parents or legal guardian.
Since 1985, abortion in Spain has only been available to minors under 18 (as for the rest of women, regardless of age) in the case of rape, mental illness or, at times, when the fetus is endangered. But now, “all circumstances of abortion are paid for under the public health system. A doctor can say no for reasons of conscience, and one needs to respect that. But, all cases are financed for,” explains Dr. Javier Conde García, a faculty member of Internal Medicine at the Virgen Macarena Hospital of Seville
The newspaper Diario de Sevilla documented that on October 7, 2009, one day after the approval of the bill, there were 400 pharmacies in the city and 800 in Andalusia selling the pill, which serves to interrupt pregnancy in the immediate hours or days after sexual relations.
The recent passage of these laws has caused a radical debate within Spanish society and opinions are divided. Forty-four percent of Spanish adults support the proposed changes, whereas 46 percent are opposed, according to a survey of 2,000 phone interviews conducted by the Noxa Institute for La Vanguardia newspaper.


Pro-Life:

“Giving abortion the connotation that it is not only permitted but socially acceptable is the biggest problem. Abortion is then considered an irrevocable right. When a new law only helps a handful of people, the law is no longer a law, but a slavery, of which the general public is submitted to as slaves,” says Francisco J. González, the sub-director of Fundación Vida, a Madrid-based organization devoted to reducing the number of abortions.
“No woman is mature enough to make that decision with independence at [16],” González says. “Wrong decisions are always made. There is no such thing as good abortion… It is a grand error to not protect the young in this way. Parents are the only ones who can give advice with no outside intention. Although their advice may not always be right, youth are forced to reflect.”
Along with the absence of parental involvement, the lack of maturity is of concern to many. “They can drive at 18, but can abort at 16. Now you tell me if that makes sense,” says Julia, a 52-year-old mother of two. “The new abortion law is directed at the lower class and the ignorant. I think that a proper education can avoid these problems. The government is acting late, and it is a problem they don’t know how to fix… This law is going to cause many problems by facilitating a solution for immature people.”
El País daily newspaper informed on November 1, 2009, that “women with fewer resources abort later,” and the Public Health Agency of Barcelona (ASPB) asserted that “more than one third of the women who wait longer to abort had not finished their undergraduate studies,” indicating a connection between socio-economic standing and the timing of abortion.
Javi, a 21-year-old university student, feels similar to Julia, despite the age difference. “I believe that the new law is very hypocritical. We allow girls ages 16 and older to abort, yet we protect and prevent them from many other things. If they are underage for certain things, it should be for all.”

Pro-Choice:

“The age at which sex is a possibility is the proper age to make the decision. I prefer that they use contraceptives and condoms primarily, instead of having to use the morning after pill or having to submit oneself to abortion…” explains Gladys, a 49-year-old mother of three. “There is a lot of opposition on behalf of a large percentage of the Spanish population. But I don’t think these new laws will cause promiscuous behavior.”
The Ramón Carande High School, in Seville, faces one or two full-term pregnancies each academic year. “Those are the girls who choose to have the baby…, there are many others who have utilized the morning after pill,” emphasizes Encarnación Quiroga, the school’s academic advisor and psychologist.
On Thursdays, for two hours, a nurse counsels students on general health and sexual education. The confidentiality and regularity of this program inspires confidence and causes “a demand for this service,” states Quiroga. “Students can then come to the health center, where we distribute the morning after pill and contraceptives. The girl usually has to take the pill in the office, to verify that there is no outside deal going on… The parents find out nothing. For the girls, that is extremely important.”
A below the skin contraceptive, first dispensed in 2003 in El Vacie, a shantytown in Seville, and especially useful for women who forget to use regularly other methods, is also becoming extensively popular. In some parts of the country, it is financed 100 percent for patients. El País cited on June 6, 2009, that since December 2002, 16,220 implants had been distributed. Josefa Espinaco, one of the health center coordinators in the settlement, explains that education is urgent. “There, a lot of women know absolutely nothing about pregnancy prevention,” she says. “I have treated a 26 year old woman, with up to eight pregnancies.”

The Future

In 2008, there were 115,812 voluntary abortions in Spain, an increase of 3.27 percent from 2007, according to the Ministry of Health and Social Policies. Of these, 10,221 were performed on women between the ages of 15 and 18, mostly in the private health care system. Along with greater ease in obtaining abortions, greater availability of the morning after pill may lead to its increased use as a primary form of contraception. But Dr. Carlos González-Vilardell, the president of the Association of Medical Professionals of Seville, warns that “there could be an increase in sexually transmitted diseases.”
This new legislation will undoubtedly have a monetary impact on the country, as well. In 2006, the autonomous communities and the central state functioned with a total health care system budget of 53,000 million euros (5.9 percent of the country’s GDP), including procedures like abortions and medications like the morning after pill. The new policy makes abortions and the morning after pill easier for more women to obtain, all but ensuring that the government will spend more money providing these services in the future and during the current economic crisis.
In addition to financial concerns, this divisive legislation is already causing many cultural, moral and political questions, splitting popular opinion nearly down the middle and causing increased confrontation between the current socialist government party (PSOE) and the opposition party (Partido Popular).
With all this in mind, many people emphasize that this new legislation and the abortions and morning after pills it provides is not as casual as it might seem.
“Many young people act without thinking. A grand error is to think that this pill will be a solution for all,” says Javi.
Nicole, an 18-year-old university student, doesn’t see it that way. She has utilized the pill on a few occasions as her solution, all credited to “drunken mistakes” or “not having a condom.” And for her, along with many other young females, the option is clear. “It was a very easy decision to make... The last thing I want is a kid.”

lunes, 23 de noviembre de 2009

La Belleza Actual

Incluyo aquí mis fotos favoritas de mi viaje a Marruecos, este fin de semana, con mi grupo de interés. Lo que más me impresionó fue los valores musulmanes de la belleza del adentro. Lo de afuera no es de importancia, por eso, las casas son sencillas de afuera, y las mujeres se cubren.

Pienso que es un valor de que olvidamos mucho. Nos importa mucho, y nos obsesionamos mucho de las cosas materiales y las percepciones del imagen personal. Nos preocupa del peso, de nuestro pelo, de la ropa en moda, de nuestro coche... pero olvidamos de lo importante: lo del adentro.

Mi grupo fue un grupo de 15 chicas. Con ser 15 chicas, no sentíamos presión para trabajar mucho en la apariencia. Yo no llevé maquillaje en los tres días, me duché una vez y llevé el mismo par de vaqueros por tres días. Pero, por ser "minimalistas" creció unas amistades y experiencias inolvidables de este fin de semana, y aprendemos de la belleza real de todas, lo del adentro.